El móvil le baja el valor percibido al retrato
El cliente llega al estudio con la idea de que una foto es una foto, y una foto impresa es como la que sale de la tienda del barrio. Tu trabajo técnico se diluye si el acabado final no se distingue del que compra en el súper por tres euros.
Acabados que el cliente distingue al tacto
Retratos impresos en papel fine art con marco de madera noble y passepartout museum, álbumes familiares cosidos a mano, lienzos montados con bastidor italiano. El cliente toca el acabado en el mostrador y la conversación de precio cambia a mitad de frase.






